Nutrición saludable : somos lo que comemos

Durante años hemos disfrutado de todo tipo de comidas, grasas, picantes, alcohol, etc. Nos hemos reido de otros que a nuestro alrededor se "controlaban" con ensaladitas, carnes o pescados a la plancha o se limitaban la cantidad de comida.

 

Pero llega el momento de que las digestiones no son las mismas, los ardores, hinchazón, exceso de peso nos empiezan a hacer la puñeta, perturbando nuestro descanso incluso. Llega entonces el momento de hacer un nuevo cambio, adoptando una nutrición saludable.

Nuestro cuerpo durante la juventud y buena parte de la madurez, está preparado para digerir casi todo. Los órganos encargados de esa misión funciona perfectamente, generan las enzimas o fermentos necesarios, disponen de una protección suficiente ante casi cualquier "ataque" de picantes potentes.

 

Pero además, los excesos grasos son contrarestados por metabolismos al máximo ritmo, que hacen que gastemos con nuestra actividad diaria casi todo los que engullimos. Sin embargo llegando a los 50 la cosa cambia y más aun si nuestra actividad decrece de forma importante. Los excesos de la juventud pueden deteriorar el funcionamiento de esos órganos encargados de digerir y asimilar. Se empiezan a detectar excesos en esos niveles sanguíneos de glucosa, colesterol, trigliceridos, ácido úrico, etc, y por tanto  en su viaje por la sangre van a su vez deteriorando arterias, hígado y otras estructuras.

 

Llegado este momento y aunque tengamos la ayuda de los "antiácidos", conviene realizar un cambio cuantitativo y , mejor aún, cualitativo de nuestra alimentación. No necesariamente significa que debamos prescindir de esos caprichos que nos han alegrado nuestra existencia glotona durante estos años. Significa que debemos limitarlos en su cantidad y modificarlos en su calidad.  ¿Pero de vez en cuando me puedo comer unos callos con chorizo?...pues si, porqué no, pero hemos de preparar nuestro organismo para que ese capricho nos nos siente como un caramelo envenenado.

 

Nuestros niveles de grasa en sangre, deben ser reducidos y ello conlleva un cambio alimentario combinado con un incremento del consumo energético, es decir MOVERSE!!!. De esa forma podremos llevar una vida saludable y evitar riesgos de enfermedades cardiovasculares graves u otras.

Desde esta sección les daremos consejos sobre como alimentarse de forma sana,  pero no va a ser un manual de dietas milagro, no se confunda. Intentaremos que siguiendo las pautas que le damos usted pueda perder peso, si lo necesita, pero lo más importante es que implemente en su vida una alimentación sana, completa y que le sirva también de prevención ante las posibles enfermedades.

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