Mi barriga es postural... o ¿Como reducir el perímetro abdominal sin aguantar la respiración?

Este largo artículo, redactado en pleno confinamiento por el maldito coronavirus, conlleva buena parte de realidad y también algo de humor. 

 

Está dedicado, sobre todo, a los hombres cincuentones o cincuentañeros, como prefiráis. Con la seguridad de que seréis muchos los que compartís en silenciola afirmación de que su barriga es postural, lo que yo me atrevo a manifestar públicamente.

 

Pero no olvidemos que también hay mujeres con barrigas posturales, eh! De hecho son muchas las que después de varios embarazos, se matan a dietas y ejercicio, pero no consiguen acabar con una barriguita que acaban aceptando como la menos mala consecuencia de la feliz maternidad. 

 

Cuanto menos este artículo servirá para conocer un poco más de nuestra oronda acompañante.

 

Al hablar del perímetro abdominal, tened en cuenta que, aunque románticamente se le de el nombre de la “curva de la felicidad” a una incipiente barriguita, cuando esta curva va tomando dimensiones mayores resulta un indicador fiable del porcentaje de grasa e incluso del riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece el valor máximo saludable del perímetro abdominal en adultos, en 88 centímetros en la mujer, mientras que en el hombre el valor es de 102 centímetros

 

Comencemos con este interesante asunto y veamos cuantos se han visto en esta situación. Habitualmente, cuando  con toda la seriedad que merece el asusnto, pretendemos argumentar en público esta afirmación, “si tengo barriga, pero es postural”, empiezan a desatarse las risas. Pero no son solo esas risas incontenibles de familia y amigos, sino que además empiezan los reproches, “claro y… las cervecitas y tapitas, ¿no tienen nada que ver, eh?” y “el atracón de callos con medio kilo de pan que te diste ayer, ¿es postural también?”, etc. Vamos, que así resulta imposible exponer lo que realmente queremos decir. Con lo que, para evitar entrar en polémicas, optamos por dejar en la ignorancia al respetable y no gastar más tiempo en ello.

 

Incluso os diré más, desgraciadamente, los envites recibidos de nuestros seres próximos, tienen un efecto desmoralizador y consiguen que  aquello que íbamos a hacer para reducir nuestro esplendoroso abdomen, quede en el olvido o al menos aparcado un tiempo. Al fin y al cabo somos especialistas en aparcar las cosas, incluso aquellas que sabemos que nos pueden beneficiar si requieren un mínimo esfuerzo.

 

Pero tras sacar varias veces este tema en diferentes foros, siempre con el susodicho cachondeo como respuesta, tenía que hacer algo al respecto. Teniendo ahora todo el tiempo del mundo, no me podía quedar quieto sin averiguar que es lo que hay de cierto en la afirmación en la que me escudaba. ¿Qué es lo que  los expertos piensan sobre el tema? y resulta que hay literatura para dar y tomar.

 

Primeramente hay una realidad que se cumple en un alto porcentaje de la población. Es innegable. A partir de los 50 se “suelta todo”, parece como si la fuerza de la gravedad se incrementara y lo que hacía pocos años se mantenía en su sitio, sin poner mucho empeño en ello, ahora se va inexorablemente descolgando. 

 

Cierto es que, si esas protuberancias aumentan sustancialmente de peso y sobretodo compuestas por materia grasa en la zona profunda de la piel, entonces poco podemos pedirle a nuestros músculos, la piel también se irá dando de sí complicando su recuperación. Se dice que cuando la barriga empieza a hacer pliegue por debajo ya está empezando el límite de lo que lo postural puede arreglar, ahí ya hay manteca en exceso. Y… ¿podemos tener unos abdominales de hierro debajo de cuatro dedos de pura grasa? Pues si, ¿cómo no?, la tonicidad muscular no tiene nada de que ver con el “seboso recubrimiento” que oculta esos músculos. Pero este no es el tema de este artículo. No nos desviemos  con discusiones bizantinas y vamos al meollo de la cuestión.

 

¿Puede que en realidad no tengas tripa?… o mejor dicho, ¿puede que no tengas toda la tripa que aparentas habitualmente? SI!!! , pues claro, diremos la mayoría.  Pues revisando mucha documentación resulta que es muy posible que buena parte esté provocada por una mala postura que puedes corregir. ¿Puede que toda la causa de tu tripa no sea postural? Si también es cierto, lo reconocemos todos los que la tenemos, y la corrección postural no dejará de ser un remedio más, mientras nos decidimos a perder peso y tomar otras medidas más contundentes. Pero eso es lo que no nos dejan explicar cuando estallan las risas.

 

Hemos mencionado que la falta de tono muscular se nota mucho a partir de los 50, si además esos últimos años han sido acompañados de sedentarismo, no sólo causará estragos en tu salud sino en tu aspecto y también en tus emociones relacionadas con tu aspecto. De hecho ese fenómeno de pérdida de masa muscular, se denomina sarcopenia y además viene acompañada de un incremento de la grasa intramuscular.

 

Sobre todo cuando tu trabajo consiste en pasar muchas horas sentado, tu tripa ha perdido tono y se dispara hacia fuera. Seguro que durante estos años has intentado dietas, un montón de abdominales y aunque hayas detectado ligeras pérdidas de peso tu barriga sigue ahí. Bien pues antes del verano y  antes de ponerte de nuevo a dieta, intenta estas correcciones posturales que vamos a recomendar.

 

tengamos en cuenta que no todas las barrigas son atribuibles a defectos posturales
tengamos en cuenta que no todas las barrigas son atribuibles a defectos posturales

Ojo, vaya por delante que, por lo investigado, no podemos garantizar  resultados espectaculares y que seguiréis estos consejos bajo vuestra total responsabilidad.Si vuestra habitual compañera desaparece, no queremos saber nada, es vuestro problema.

 

También debemos tener en cuenta que existen unas zonas peculiares. Son los “michelines” o  también familiarmente denominadas como “lorzas”, para esas zonas de las que depende nuestra supervivencia ante cualquier cataclismo, mencionaremos algún ejercicio. Pero son las más rebeldes, lo advierto y  también están muy directamente relacionados con los “pringues” que degustemos. Lo importante aquí es que cuando miremos hacia abajo nos podamos ver … los pies, malpensados!!!

 

Una de las posibles causas que argumentan los especialistas en estos temas es que unos malos hábitos posturales pueden haber hecho que tu caja torácica se “instale” sobre tu pelvis, que tu faja abdominal se haya “desactivado” y tu tripa se dispare hacia fuera.

 

Por lo tanto tenemos dos detalles, una mala postura y una falta de tono muscular.

 

Para comprobarlo, es necesario mirarse al espejo, lo siento, reconozco que puede ser duro estar ante ese fabuloso espectáculo de masas colgantes.

 

Pero cuando acabeis con los ajustes podéis provechar el momento para subiros la moral, echaros un piropo y sonreiros a vosotros mismos. Los piropos no engordan.

 

Ahora en serio,  comprobad si esta es vuestra descripción:

                                                                           

1- Hombros hacia delante, haciéndote parecer encorvado.

2- Escápulas aladas, con el borde interior lejos de la columna.

3- Un hombro más alto que otro.

4- Cabeza adelantada respecto al cuerpo “efecto tortuga”.

5- Muslos hacia adelante en lugar de perpendiculares al suelo.

6- Pelvis en anteversión, es decir, hacia adelante, con una excesiva                        curvatura lumbar.

7- Costillas flotantes instaladas  sobre la tripa y muy cerca de la cadera.

8- Tripa redonda y hacia fuera.

9- Pies hacia fuera o hacia dentro.

 

Si cumples la mayoría de estos puntos, no sólo tienes la denominada faja abdominal desactivada, sino que estas hecho un cromo, tienes una malísima postura, lo que además te estará acarreando muchas tensiones musculares y puede provocar dolores de espalda asociados. ¿A que sí?

 

En una persona delgada y  con una postura deficiente ya aparece la barriga, imaginaos con sobrepeso
En una persona delgada y con una postura deficiente ya aparece la barriga, imaginaos con sobrepeso

Ahora viene cuando empezamos a examinar que podemos hacer para corregirlo. Empezamos por la postura.

 

Cómo corregir la maldita postura de la "curva de la felicidad"

 

Volveremos al espejo para valorar bien como vamos a hacer los cambios y sobre todo comprobar esa fantástica transformación de tu postura. Debe ser una gozada ver como desaparece buena parte de tu barriga ¿te atreves?.

 

Cuando lees sobre reeducación postural te insisten en que cada vez que haces un ajuste en la parte posterior del cuerpo, también tienes que hacer otro en la anterior para que todo esté en equilibrio.

 

Por lo tanto vamos a obrar ese milagro, digo yo ¿no?, vamos al espejo:

 

- Primero de frente, hay que descalzarse y colocar los pies separados al ancho de la cadera y completamente paralelos. Podemos saber cuál es ese ancho, tocando tus crestas ilíacas (la parte más prominente de tus caderas) y alinea con ellas tus empeines. Después, colócate de lado y vuelve a alinear los pies tocando tus caderas y mirándolos.

 

- Separa bien los dedos de los pies, toda la planta está en contacto con el suelo, haz el gesto como si quisieras acercar los tobillos para activar tus aductores.

 

- Lleva ahora las manos a tus muslos y empújalos hacia atrás, de manera que las piernas se estiren y se coloque como dos columnas paralelas al suelo (seguramente tu pelvis y tu tronco se habrán inclinado hacia delante).

 

- Coloca una mano en el pubis (A) y otra en el sacro (B): ¿los tienes bien localizados?, ya que de esto depende la adecuada retroversión de la pelvis.             

Ahora se trata de bascular la cadera llevando el sacro hacia el suelo y el pubis hacia el pecho. Seguramente se producirá un acortamiento de la zona anterior,  no os preocupéis, que lo solucionaremos estirando hacia arriba del esternón.

 

De este modo habremos conseguido que se estire tu musculatura desde el pubis y empezará a activar tus abdominales. Haz este ajuste cuantas veces sea necesario.

 

Esperad, esperad, esto mejora pero todavía no hemos acabado.

 

- Lleva ahora las manos a las costillas inferiores (flotantes) y tira hacia arriba de ellas, alejándolas de la cadera (si esta se ha vuelto a mover, vuelve a tirar del sacro hacia el suelo). 

 

- Ahora activa suavemente los glúteos, son unos músculos fundamentales para poder mantener una buena postura.

 

Una vez colocadas en su adecuada posición  las piernas, la cadera y el tronco, le toca a la parte superior.

 

- Lleva los hombros suavemente hacia atrás y hacia abajo, sintiendo cómo el borde interior de tus escápulas u omóplatos se pega a la columna. Es la denominada “retracción escapular”. Esto abrirá tu pecho y le quitará tensión a tu cuello. Hay quien dice que para conseguir esta retracción simulemos el gesto de subirnos la cremallera de unos pantalones ajustados.

 

- Para terminar, tira de tu coronilla hacia el techo y de la barbilla suavemente hacia atrás, alineando tu cabeza con tu cuerpo.

 

 

Una vez hemos conseguido todos los ajustes, repitamos las veces necesarias hasta conseguir  la  correcta postura final.

 

Mírate al espejo y toca con tus manos esa barriga y… ¿ha desaparecido?, bueno no del todo, ya lo sé,  pero estamos en el camino correcto, ya no somos los mismos, nos miramos y sonreimos. ¿Se nota la diferencia, verdad? pues ese piropo que no falte.

 

Seguramente vuestra barriga se ha estrechado como si llevarás un corsé reductor.  Ahora tu faja abdominal está activa, es decir, presenta tono muscular en reposo.

 

Hemos mencionado un poco más arriba el tema de los dolores de espalda. Pues la adecuada postura también va a colaborar a reducirlos, lo digo porque por parte de los expertos se establece como una importante causa del dolor lumbar asociado, la mala postura, sobretodo un desequilibrio en algunos grupos musculares.

 

Ya hemos visto una forma adecuada de como corregir la postura en estático, estar en buena posición sin encorvarse. Algún curioso dirá “ y ahora que no tengo barriga ¿Cómo me muevo para que no me salga otra vez?”, diossss, ¿hay que decirlo todo? vamos a ver ahora que pasa con el movimiento.

 

Un quiropráctico famoso, Ata Pouramini, trata sobre la barriga postural y su forma de atenuarla en movimiento. Y nos ofrece una serie de consejos, entre los que están algunos relacionados con los que ya hemos tratado.

 

La postura que nos puede hacer aparentar una tripa que no tenemos es aquella en la que nos encorvamos y echamos el cuerpo hacia adelante. “En una postura corporal en la que la columna se encuentra muy encorvada, tendrás más posibilidades de debilitar los músculos del abdomen y de esta manera tener un vientre abultado, es decir, mostrar más tripa de la que realmente tienes”, según Ata.

 

Mantener una buena postura de columna y pelvis (sin encorvarnos y sin echar el cuerpo hacia delante o hacia atrás), tal como hemos mencionado anteriormente.  “Obliga a nuestra musculatura a estar en un estado óptimo de contracción-relajación, evitando que, músculos como los de la región abdominal aparezcan hipotónicos y con cierto abombamiento”. 

 

TRUCO: cuando estés de pie con los pies ligeramente separados y en equilibrio, poner los brazos en jarras  con los hombros hacia atrás. La tripa desaparece por arte de birlibirloque. Sería como la posición del "jotero" ( para los de Latinoamerica, "jotero" cantante de jotas, canciones tipicas de la región de Aragón...)

 

Caminar rápido. Un inciso, esto es aportación mía ¿Quiénes no han sentido lo cargante para la espalda que es caminar despacio?, en una tienda, una aglomeración de gente, etc. Para los que tenemos una edad, hasta un romántico paseo junto al mar con nuestra pareja, a ritmo lento, puede ser agotador  e incluso doloroso. Tenganlo en cuenta, pasear si, pero rapidito por favor.

 

Según el autor, vamos a  intentar ir un 10% más rápido, al menos, de cómo lo haríamos habitualmente. “Automáticamente se modificará la postura de nuestros hombros y de la cabeza. Nos erguiremos y levantaremos la barbilla, lo que nos dará un aspecto más estilizado". “Sin forzar zancadas ni pasos rápidos. El ritmo debe tener una cadencia suave, pero a la vez decidida”. 

 

Hemos dicho que estar sentado favorece que la tripa se vaya hacia afuera, pero muchas veces estando parado de pie durante un tiempo se produce un efecto “menguante” que provoca un efecto similar. Es el momento de recordar los pasos que describimos para recuperar de nuevo esa postura que nos gusta. Vemos muy a menudo como nuestros mayores han ido encorvándose y menguando con la edad. Si conservamos la mejor postura posible durante estos años delicados, no solo evitamos la barriga postural, sino las cifosis y lordosis perjudiciales. 

 

TRUCO: Sentarse en el fondo de la silla con la pelvis apoyada (y no el sacro) y con las piernas en el suelo sin que el hueco de las rodillas quede aplastado por el asiento".lo mismo un cojin puede ayudar.  Si además lo combinamos pegando los brazos a los costados, separando solo ligeramente los antebrazos, los omóplatos casi se juntan y fortalece aún más la postura.

 

Muchas revistas tratan sobre el tema de la postura y su influencia en la barriga y en otras cosas
Muchas revistas tratan sobre el tema de la postura y su influencia en la barriga y en otras cosas

Vamos a ver ahora cual es la opinión sobre el tema en cuestión del autor del libro “La microgimnasia” , Antoni Munné Ramos, que tiene muy claro que la postura corporal influye, inevitablemente, en nuestro estado físico, estético y también emocional. Y viceversa.

 

"Cuando en mi consulta digo que el exceso de barriga proviene, en gran parte, de la tensión muscular de la espalda, la gente me mira con incredulidad. Sin embargo, yo siempre digo que lo que no está detrás, está delante", asegura Munné.

 

 

 

Que no debemos hacer:

 

Obsesionarnos con los músculos de delante. Como explica el autor, es un error centrarse en fortalecer los abdominales olvidando la cadena muscular posterior. "Cuanto más hundida esté la cintura, más prominente serán el estómago y la barriga", advierte.

 

Sentarnos de cualquier manera. Ya sea para comer, trabajar o ver una película, la postura debe ser lo más correcta posible. El sedentarismo que predomina en la sociedad hace que cuidar la postura en la que nos sentamos se convierta en una necesidad, puesto que va a ser determinante en la salud y el aspecto físico.

 

Saltarte los estiramientos. Independientemente de la regularidad con la que se practique o no ejercicio físico, el autor insiste en que los estiramientos son necesarios para poder 'crecer'. Es decir, para evitar el acortamiento de los músculos y devolverles la elasticidad.

 

Que sí debemos hacer:

 

Caminar diariamente. El único material que necesitas es un calzado cómo y una ruta que seguir. Como defiende el autor, "andar solo tiene ventajas, y debería formar parte de nuestro día a día, con la misma naturalidad con la que respiramos".

 

Respiración consciente. Igual que ocurre con la meditación, el yoga o el pilates, la respiración es la base de la relajación, y aprender a respirar con los cinco sentidos es esencial para tomar conciencia de nuestro propio cuerpo y aprender a centrar la atención en lo que estamos haciendo. Por eso el experto recomienda dedicar unos minutos al día a respirar de forma consciente, cogiendo aire lentamente por la nariz y soltándolo después por la boca.

 

Prestar atención a las articulaciones. "La sobrecarga a la que sometemos las articulaciones diariamente es grandísima, y se debe al excesivo (e incorrecto) uso de brazos y piernas", apunta Munné. Las malas posturas, el exceso de peso, el calzado inadecuado (demasiado estrecho o de tacón alto), así como los sobreesfuerzos reiterados, acaban deteriorando las articulaciones, por lo que el descanso y los ejercicios de movimiento articular son indispensables para frenar su desgaste.

 

Y esto no ha acabado, en mi porpósito por encontral el "Santo Grial del adelgazamiento postural". Como os dije, en esta busqueda encontramos teorías para todos los gustos, si bien todas siguen insistiendo en los dos detalles, que ya resultan ser los pilares básicos, la mala postura y la falta de tono muscular.

 

Ahora veamos una sobre la relación entre los diferentes tipos de grasa, nuestra postura al estar sentados y nuestra sobresaliente barriga. Conoceremos de que pasta está hecha nuestra enemiga.

 

Las células grasas del cuerpo están en actividad constante: se llenan y desinflan, y cuando se desinflan, arrojan ácidos grasos y glicerol al torrente sanguíneo, lo que resulta en una cintura agrandada.

 

Hay dos tipos de grasa:

 

GRASA SUBCUTÁNEA: es la grasa que se acumula debajo de la piel y que deteriora menos el metabolismo, siendo más fácil de perder. Aparece como una "grasa blanda" y es más frecuente en mujeres, pero los hombres también pueden tenerla.

 

GRASA VISCERAL: es el tipo de grasa que se acumula en la pared abdominal más profunda y alrededor de los órganos. Es la grasa más peligrosa, ya que aumenta la inflamación de los órganos. Se caracteriza por tener una apariencia de "grasa dura", es más frecuente en hombres, pero también puede ocurrir en mujeres.

 

 

Si permanecemos sentados durante horas, de manera incorrecta, favorece la aparición de una barriga que sobresale con el tiempo. Esto se debe a que una mala postura proyecta los órganos internos hacia adelante y hacia abajo, y asociado con la flacidez y la mala alimentación, dará como resultado la grasa ubicada en el abdomen.

 

Cuando hay una desalineación de la columna, el espacio entre las vértebras se comprime, lo que dificulta la circulación sanguínea. La mala postura no activa algunos músculos locales acortados, donde la grasa tiende a concentrarse.

 

Los músculos, una vez fortalecidos, al estar de pie, distribuyen esta grasa de manera uniforme. Sentarse adecuadamente ayuda a mantener la fuerza de los músculos del abdomen, la columna vertebral y la pelvis, mejora el tono muscular, evita la flacidez en la región, acompañado de una buena nutrición y actividad física.

 

Bien, podríamos continuar tratando el “factor postural” como uno de los causantes de nuestra barriga. Y que actuando seriamente sobre ese factor se consiguen buenos resultados. Y sobretodo sin sudores, repeticiones, tandas, control de calorias, etc. 

 

¿Ha resultado interesante? quizá ahora ya no se reirán tanto cuando saquemos este tema de conversación.

 

Pero recordad que siempre  hemos relacionado una postura incorrecta con una afectación al tono muscular. 

 

La deficiente postura conlleva que algunos músculos se encuentran mucho más tensos de lo que deberían:

 

• los flexores de la cadera, entre ellos el Psoas, en la ingle

• los cuádriceps, en la parte anterior del muslo

• los músculos erectores de la columna, van a ambos lados de ella

 

Por el contrario, hay otros grupos musculares que se debilitan:

 

• los abdominales inferiores, alrededor del ombligo

• los isquiotibiales (que se encuentran en la parte posterior de los muslos)

• los glúteos, esos ya sabéis donde están

 

Y si encima te dijera que no sólo la mala postura que tienes te deja sin tono abdominal, sino que también hace que otros músculos tengan que asumir su trabajo, como el suelo pélvico, lo que puede llegar a ocasionarte también pérdidas de orina.

 

Lo mismo ahora empiezas a valorar que el problema importante no es solamente aparentar menos la “barriguita”, sino todo lo demás que lleva asociado.

 

Cuando mencionamos la palabra “CORE” para los que no somos precisamente amantes de los sufridos ejercicios abdominales, nos viene un escalofrío por todo el cuerpo. Ahora figuraos cuando nos dice alguien que tenemos el “core  inactivo” (que no son sólo los abdominales, sino toda la musculatura que rodea tu espalda como si fuera un corsé).

 

Pues vamos a ver que podemos hacer con esos músculos , los activados y los desactivados con el justo esfuerzo.

 

Jonathan Fitz, un entrenador americano creador del método corewalking,  argumenta en su método que, un psoas tenso en exceso puede dar la apariencia de tener una barriga que no necesariamente se trata de tener o tener demasiada grasa. 

 

Cuando el psoas tenso se mete con el vientre, en realidad es un problema de espacio, en lugar de un problema de grasa. ¿Alguna vez has notado a alguien que es muy flaco y, sin embargo, tiene lo que parece ser una barriga? Comenta. 

 

Cuando se trata de un psoas tenso, no hay grasa para agarrar, la barriga es dura y bastante rígida. Esta es una de las primeras señales de diagnóstico que tomo en cuenta. 

 

El "psoas ilíaco" un musculo importante en nuestra postura y muchas veces olvidado
El "psoas ilíaco" un musculo importante en nuestra postura y muchas veces olvidado

El músculo psoas conecta las piernas a la columna vertebral, uniéndose a la mitad posterior del muslo interno y a lo largo de la columna lumbar. Un psoas largo y relajado se mueve hacia abajo desde la columna vertebral y se enrosca alrededor de la parte posterior del recipiente pélvico antes de avanzar, hacia abajo y hacia atrás para unirse al hueso del muslo interno. Una gran cantidad de órganos y músculos se aposentan frente al psoas.

 

Un psoas tenso en exceso se aleja de la parte posterior de la pelvis y arrastra todo lo que está delante suyo. Esto incluye los intestinos delgado y grueso, razón por la cual un psoas tenso  puede incluso interferir con nuestra digestión en gran medida. Esto puede suceder cuando uno o ambos psoas están apretados. Pero también esa lordosis puede ser responsable de los dolores de espalda asociados.

  

Esta tensión del psoas y la presencia de lo que parece un estómago/barriga es una de las mejores razones para realizar el trabajo de liberación del psoas, especialmente el descanso constructivo. Estar acostado sobre la espalda en esta posición permite que el psoas caiga hacia su posición natural en el fondo de la pelvis y puede crear un mejor espacio para que el psoas, los órganos abdominales y los músculos vivan en armonía.

 

Del mismo modo debiéramos procurar estirar el resto de musculatura que está excesivamente tensa. Pero recordemos que la mera corrección postural es ya una buena herramienta para conseguir que los músculos trabajen adecuadamente.

 

Ahora hablemos de ejercicio

 

Y ahora viene lo doloroso. Hemos hablado de corregir postura, pero en ello no reside el 100% del éxito para reducir la barriga. Lo tengo que reconocer.  Los expertos nos recomiendan  diversos métodos para fortalecer toda la musculatura que nos favorecerá mantener la postura el máximo tiempo posible. Desgraciadamente todos conllevan un esfuerzo y tiempo de dedicación que muchas veces no estamos dispuestos a dedicarle.

 

Conclusión: O nos acostumbramos a nuestra barriga, y volvemos a fracasar en la tarea de conseguir una buena postura sin dolores de espalda o ¿empezamos a  hacer algo? 

 

Una de las más beneficiosas en este sentido es el Pilates, cierto, ya que hace hincapié en el CORE, aunque tendremos que buscar un buen monitor. Pero también podemos llevar a cabo ejercicios destinados a estirar la musculatura corporal de la espalda.

 

Y que decir, si  ya puestos y en cuanto podamos salir de casa,  incorporamos de forma regular una caminata deportiva, donde cuidamos la postura y fortalecemos de forma fácil la musculatura de piernas brazos, abdominal y glúteos, como mínimo. La caminata deportiva  (si quieres saber que es mira el enlace WALKPLUS ) reúne todos los beneficios, buena postura, velocidad, gasto calórico, economía. Es algo a probar.

 

Luego están también diferentes métodos para fortalecer esa zona.Lo cierto es que uno de los músculos más importantes en el mantenimiento de la faja abdominal es el Transverso.  Ya nos referimos a el cuando hablamos de los abdominales hipopresivos (podéis repasarlo en este artículo).

 

Sus fibras son horizontales y cuando se contrae extiende la columna, estabilizando el tronco a la vez que mantiene los órganos en su lugar y evitando un vientre abultado.

 

¿Y que más? Pues ya que estamos puteandonos un poco, porque no aficionarnos a las “planchas”,  No será el primer entrenador que encuentro que afirma que con un minuto al día los resultados pueden ser espectaculares. Eso si, os recomiendo que al principio es mejor hacer seis repeticiones de 10 segundos, con 10 segundos de descanso entre repetición, hasta que podamos alargar el tiempo. Peazos de "Suasenaguersss".

 

Es un ejercicio isométrico que activa buena parte del CORE y algunos músculos más, con lo que optimizamos el tiempo. Ahora bien, cuidaito con el culo levantado, que hay que hacerlas bien hechas.

 

Esta os irá muy bien para las lorzas, pero os advierto del peligro de acabar con vuestras reservas energéticas
Esta os irá muy bien para las lorzas, pero os advierto del peligro de acabar con vuestras reservas energéticas
El método SAKUMA, una herramienta más pra luchar sobre la grasa localizada
El método SAKUMA, una herramienta más pra luchar sobre la grasa localizada

 

Por último vamos a ver algún detalle sobre un revolucionario método  el SAKUMA FULL BODY, donde su autor Kenichi Sakuma, asegura  que mediante unos fáciles ejercicios, sin un aparente esfuerzo, se corrige la postura y se llega incluso al efecto reductor de la barriga y de otras zonas concretas al activar la circulación de esas zonas.

 

Este libro es la continuación de su primer bestseller, donde daba consejos dietéticos y ya una aproximación a como adoptar posturas que incidian en la quema localizada de grasa. 

 

Pero tengamos en cuenta que no va dirigida a perder las lorzas, sino que se dirige a la grasa ectópica, es decir la que está infiltrada en la masa muscular y vísceras, que ya va bien.

 

Por fin, acabamos este artículo, satisfecho pues queda sobradamente demostrado que una barriga prominente puede ser causada por un desajuste postural (entre otras cosas). Un saludo a tod@s y yo mientras tanto me quedo en casa.